REGLAMENTO INTERNO PARA SOÑADORES
No dormir con los párpados caídos,
traicionar reglamentos anteriores,
serle fiel al café de lo prohibido,
vacunarse contra despertadores.
Despistar a la hoz de la rutina,
caminar con la zurda por el borde,
no volar si no hay tierra en la retina,
y almorzar, por lo menos, un acorde.
Despeinar la melena de los libros,
ordenar las ideas como flores,
desertar de los besos sin peligro,
defender las tristezas en colores,
no perder la razón, sí el equilibrio.
Y mañana, vendrán sueños mejores.
Fernando Montalbano.
QUÉ CANTAMOS
Atada al palo de tu voz, naciendo va
la historia de lo que has cantado y querido.
Saltando del labio maduro y sin más,
silbando la suma de todo sentido.
Collar de canciones que luce tu sombra,
brillando invisible en la fiesta del sueño.
Estrofa violenta que siempre te nombra;
y todo estribillo se sabe sin dueño.
Hermano de acordes hablemos bajito
la luz y el lenguaje del silbo que somos,
la música y letra que firma la vida.
Por un cancionero de abrazos, milito,
que rompa el olvido y cabalgue en su lomo.
Si besa, esa trova, será bienvenida.
Fernando Montalbano.
TE QUIERO
Te quiero en esta casa plenamente
libre, redonda, latiente y futura.
Te quiero sabia, por hembra y por luna
por enredadera posible y siempre.
Te pido florecer en las hendijas
de tanta dictadura de cemento,
y sueño que desarmes los cimientos
de la torre del no y de la rutina.
Te llamo como llamo a mis adentros,
a media voz, cruzando las paredes,
pidiéndote que enciendas las mujeres
que explotan en tu todo y en tu beso.
Que el cielorraso no recorte el vuelo
de las camas y los días que nos crecen.
Fernando Montalbano.
AMOR SIN ATRIL
Te conocí en la orilla de mi trova;
corté tu margarita con baladas.
Tu cintura de arroz y bossa nova,
alimentó mi tango; madrugadas.
Desafinado, rústico, mi beso,
buscó la nota justa, el blues, el signo,
que abriera en los armónicos del sexo
sinfónicas de a dos, a piel y vino.
Diapasón horizontal al rojo,
compact-disc-corazón que espía
por el láser de tu iris en mi enojo.
Música y saliva y silencios: lían
afinando amantes sin Teoría.
Viejo Arte de combinar los ojos.
Fernando Montalbano.
ELOGIO DEL INTERIOR
Vengo de una gira por el exterior,
estuve cantando por Buenos Aires;
porque para ellos ésto es interior,
un país adentro de otro, quién sabe.
Qué sutil decoro, qué rango grosso;
mandarnos al fondo del patrio hueco.
Confirmar al fin que somos carozo,
latiendo a la sombra de tanto ego.
Gracias por el swing de tal adjetivo,
por la jerarquía de provincianos,
de ser la raíz del fruto raído,
el cuore abisal de vértigos llanos.
Lo que por la boca huele a podrido,
gotea verdades y flores del ano.
Fernando Montalbano.
PALABRAS
Girasolada, copleada, hipnótica y feroz
nos queda la palabra debajo del zapato,
arriba de la cama, adentro de la tos,
erizada, maga y mística, como los gatos.
De remate y altruísta, vecina y virgen,
ingrata, bestia, infiel y dulce,
susurra a gritos, me suelta y rige,
brillante, alquitranada; no dicha, luce.
La suma despiadada de lo que sudo,
me huele a diccionario resucitado,
a cáscara de lengua, a sexo crudo.
Ponerle tres acordes y un bis alado;
que silbe el formulario y el lego mudo,
la salvaje academia de los callados.
Fernando Montalbano.
pequeñas necesidades
necesito un zitarrosa
para decir cada cosa
regar la planta del pie
con gotas de vagabundos
colgar el sol de la fe
sobre el cielo del absurdo
un ejército de coplas
ahora que el ruido sopla
porque el diario desconoce
la noticia de mi goce
y hay fotos desenfocadas
en el flash de las miradas
necesito un joan manuel
que troque en oro el papel
y en el pico de este ranking
de besos descarrrilados
la escalera de yupanqui
y pinceles de leonardo
para bordar las violetas
en la parra de las letras
y johnlennons infinitos
guevarianos y benditos
que traduzcan la mentira
y el carrousel que nos gira
fernando montalbano - 2009